Avicii – Stories

El segundo álbum de estudio de Avicii supera la media de calidad de una producción musical del siglo XXI aunque es muy desigual en sus canciones.

En general resulta repetitivo en las estructuras, con melodías muy trabajadas y otras simplonas, aunque el background musical del artista siempre acaba por destacar.

El disco se arrastra un poco al final y por eso en posteriores ediciones se añadieron las canciones «The Days» y «The Nights» al final del disco para dar mayor sensación de redondez.

En mi opinión, hubiera quedado genial como un EP de 6 o 7 canciones. El resto son de relleno.

Waiting for love

Sin duda, el temazo del disco. Sencillo pero eficaz. Con un crescendo a mitad de canción (marca de la casa) que hacía las delicias del público en directo. Se nota la mano de Martin Garrix en la producción.

Talk to myself

Con reminiscencias del TechnoPop de los ’90 y con juegos con el vocoder, esta canción nos demuestra la cantidad de música que Avicii debió escuchar cuando era joven.

Esta canción mezcla con bastante habilidad varios estilos y a pesar de no tener ningún tipo de complejidad melódica, resulta efectiva.

Touch me

En mi opinión una de las canciones más brillantes del disco. Una melodía repetitiva pero con cierto nivel de complejidad que me recuerda a los mejores Daft Punk.

Ten more days

Una de las canciones que menos me gustan del disco. Simplona y sin gracia.

For a better day

Una canción con altibajos. Los constantes cambios de ritmo no le hacen ningún favor. Esos cambios que en directo le permitirían jugar con el público, en el disco se hacen cansinos.

Broken Arrows

Otra de las grandes canciones del disco. Avicii siempre intentaba estructurar sus canciones en modo himno, aunque no siempre lo lograba de forma exitosa.

En esta canción, la voz de Zac Brown funciona muy bien y el crescendo del final si funciona.

True Believer

Otra canción simplona y de relleno. Utiliza de nuevo la estructura de incorporar y eliminar instrumentos para que generen una suerte de crescendo.

City Lights

Otro de los descartes del disco. Es una canción de relleno sin estructura y que únicamente sirve para rellenar las actuaciones en directo del artista.

El abuso del vocoder (algo que jamás he soportado) sirve para rematar una obra muy débil tanto en melodía como en narrativa.

Pure Grinding

Aunque empieza prometiendo mucho, poco a poco se diluyendo. Lo único que se salva de la canción son las voces de Kristoffer Fogelmark y Earl St. Clair (si le hubiera quitado el Vocoder).

Sunset Jesus

Ni las rimas, ni la melodía se pueden destacar en ningún sentido. Tampoco existe ningún tipo de complejidad instrumental o vocal que al menos haga la escucha llevadera.

El corte a mitad de canción no tiene ningún sentido y las voces de los niños, aunque dan un toque curioso tampoco tienen coherencia dentro de la canción.

Can´t catch me

Una canción de reggae en mitad del disco para certificar todavía más la pérdida de rumbo.

Parece que quería contar con Wyclef Jean a cualquier precio y aunque la voz del Haitiano siempre se agradece, la canción no es especialmente destacable.

Somewhere in Stockholm

Esta canción resulta extraña. No es buena pero no es mala. Aunque puede parecer pop nórdico simplón hay que reconocerle dos o tres puntos muy interesantes.

Los tambores en modo «marcha» y algunas complejidades vocales y rítmicas le hacen como mínimo destacable en el conjunto del disco.

Trouble

Esta canción tiene la firma de Avicii de principio a fin, con sus virtudes y sus defectos. Si te gusta el artista, te gustará la canción… y al contrario. A mi, por ejemplo, me gusta.

Gonna Love Ya

Sin duda el peor tema del disco. No tiene nada destacable.

Esta canción era la última del álbum en las primeras ediciones por lo que el disco solía dejar con un regusto muy malo.

The Days

Esta colaboración con Robbie Williams es la primera canción añadida en las ediciones posteriores del disco.

La canción es brillante y hecha a medida para el cantante de Staffordshire, que la hace suya sin ningún esfuerzo.

The Nights

Una canción hecha por Avicii para el juego Fifa15. Es una canción pensada para estadios de fútbol y sin duda resuelve la papeleta con maestría.

La personalidad del sueco está presente en toda la canción con lo que nos gusta y nos disgusta de él. Repetitiva a ratos y con sus crescendos habituales se trata de una digna canción para redondear un disco que en su edición primera no era tan redondo.