Declaración Inicial

Todo lo que leas en este blog son mis opiniones y pensamientos. No espero que los compartas. Ni tan siquiera pretendo que sean comprensibles o acertadas. Si no estás de acuerdo con algo de lo que digo siéntete libre de indignarte y gritarlo a los cuatro vientos.

Tampoco espero que sean consistentes en el tiempo: cosas que me parecían verdades absolutas con 20 años me parecen gilipolleces ahora y cosas que ahora me parecen razonables, tal vez dentro de unos meses me parezcan una tontería.

Si buscas información rigurosa, este no es tu blog. Aquí no entrego información sino opinión y reflexión, mi opinión, mi reflexión. Me da igual en qué estuviera pensando el autor de un contenido cuando lo publicó, hablo de lo que ese contenido me evoca a mi. No obstante no estoy libre de sesgos y tal vez en algún momento trate de hacer pasar una interpretación mía como una verdad absoluta:

En la mayoría de los casos, lo que leerás es lo que yo pienso sobre alguna cosa o lo que pienso que significa alguna cosa. Y como todos, puedo estar equivocado. De hecho suelo estar equivocado muy a menudo. Si en algún momento crees que me estoy flipando y estoy tratando de adoctrinar o poseer la verdad absoluta sobre algún tema, interpretándolo según mis sesgos pero tratando de darle una verosimilitud que no piensas que tenga, búscame en twitter o Telegram y cuéntamelo. Yo también me estoy deconstruyendo.