El angel de lo singular (Edgar Allan Poe)

Es un relato satírico y divertido en el que el autor aprovecha un delirium tremens para realizar un tratado sobre determinismo.

Dialogando con tu borrachera

Tratar de razonar contigo mismo durante una borrachera es algo tremendamente habitual. Lo extraño es que tu borrachera tome las riendas de la conversación (utilizando un lenguaje tremendamente divertido) y te lleve la contraria.

Tratado sobre el determinismo

A menudo nos preguntamos cuanto control tenemos sobre nuestra vida y la respuesta es ninguno. El contexto determina casi todas nuestras reacciones y respuestas. Cuando hablamos de conducta el ser humano no es, el ser humano hace. Por desgracia, para muchas personas ceder el locus de control al contexto resulta imposible, porque creen en el libre albedrío y se consideran dueños de su propio destino.

Por desgracia, distinguir entre determinismo natural (el determinado por el contexto) y el determinismo teológico es tremendamente complicado para muchos seres humanos porque prefieren una explicación sencilla (lo hizo un mago, lo hizo dios, lo hizo el ángel de lo singular, etc.) que una frase del tipo ha pasado por la conjunción de distintos factores conocidos y desconocidos relacionados entre sí de forma bidireccional, aleatoria e interdependiente.

Lenguaje y gramática retorcidos

El relato está escrito de forma compleja tanto semántica como gramaticalmente. Me gustaría pensar que Poe quiso hacerlo de esa forma para que todo parezca más espeso y obtuso, como suele estar durante una borrachera.

Puntuación 8/10

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