El espectáculo no debe continuar

El desamor es uno de los temas más tratados de la música. Raro es el artista o el grupo que no tenga una canción sobre el final de una relación y lo traumático que dicho final se torna en la mente del músico. Hoy voy a aprovechar una canción de los Harvey Danger para hablar sobre por qué el amor acaba y que ocurre cuando lo hace.

El amor es difícil de entender

No existen patrones que permitan identificar sus detonantes. Es por tanto muy complicado saber por qué se produce o por qué se acaba. Pero a veces acaba, y cuando lo hace, el cerebro pasa por un duelo similar a la muerte de un ser querido.

Existen psicólogos que piensan que una separación es más estresante que una muerte (en función de las circunstancias). Y tiene sentido. Cualquier persona es capaz de asimilar la muerte y entender por qué se produce y ello nos genera cierta tranquilidad.

En cambio el amor es individual y particular. Los motivos para que se genere o finalice son personales y a menudo inexplicables, fruto de una conjunción de contextual, neuronal y hormonal única. Por eso cuando eres abandonado, es complicado empatizar con los motivos de la otra parte, porque su conjunción y la tuya suele ser distinta. 

El duelo tras una separación

Los músicos y los poetas suelen ser bastante pasionales, lo cual les convierte en muy comprometidos con sus emociones y poco tolerantes a la frustración. Algo que a priori supondría un problema y un dolor da como consecuencia grandes poemas y canciones.

Aunque no es agradable ver sufrir a un ser humano, las canciones tristes y de desamor son las que más venden. Probablemente porque nos gusta darnos cuenta de que otros a quien podríamos admirar también sufre la frustración de no entender su abandono. 

Y al final aprendes a vivir con ello

Es bastante difícil encontrar una canción que hable de desamor desde la aceptación, y esta lo hace. La frase puede parecer que lo he superado, pero hasta un ciego vería que no es verdad siempre me ha pareció a la vez desoladora y esperanzadora.

Se trata de entender que el amor se ha acabado y que tendrás que vivir con ello. Pero no pasa nada. Se ha acabado y «prou» (como decimos en valenciano).

Esta canción explica como nos encontramos durante las distintas fases de una relación, desde el enamoramiento hasta la ruptura. Todo ello intentado explicar desde la mayor distancia emocional posible.

Cuando inicias una relación, es fácil que la ilusión te inunde y todo te parezca sencillo y bonito. “Es fácil enamorarse de una chica hermosa y pensar en la vida que podrías tener con ella”.

Pero cuando las cosas no van bien, es difícil darse cuenta.

Tendemos a engañarnos y a justificar cosas que objetivamente no deberíamos permitir. Harvey Danger lo retratan cuando dicen “me tratabas peor que a cualquier extraño”. Ya lo dice el refrán, las confianzas dan asco y en las parejas suele ser habitual tirarse las cosas a la cara cuando la pareja está mal. 

Si estás muy enamorado probablemente pienses que todo cambiará:

Puedes darte contra el muro eternamente. Pero no debes culpar al muro por tus heridas.

Lo que llamamos amor, sólo está en nuestras cabezas”. Y es fácil que otras personas vean desde fuera la situación y no sean capaces de entender lo que estamos haciendo, o por qué aguantamos muchas cosas. 

Entender que el espectáculo no debe continuar

Es la muestra de madurez más importante que un ser humano pueda adquirir.

Puedo asegurarte que no resulta fácil y que normalmente se aprende con dolor, pero como dice la canción al final te das cuenta de que tu herida ha cicatrizado.

El amor sólo dura lo que dura, y cuando acaba hay que entenderlo y aceptarlo.